estoeslaeso es un blog, pues eso, de la ESO (Enseñanza Secundaria Obligatoria). Tratamos, hablamos, comentamos, pensamos (o no) diversos aspectos de la vida que nos rodea. Los más vanales -la mayoría de ellos- y los más trascendentales -todavía por descubrir. Esto es la Eso.
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jueves, 27 de noviembre de 2008

Vaya sensación

Cinco minutos nervioso dura lo mismo que estar 5 minutos tranquilo. La manecilla de los segundos da las mismas cinco vueltas, pero en el fondo sabemos que no es lo mismo. Lo importante en el mundo de hoy, según expertos en distintas materias, son las sensaciones (sensación de frío, de tonto, de feo...). Nos mueven las sensaciones. Cuando estamos nerviosos, el tiempo va "muy lento", la aguja del reloj está casi estática, apenas se mueve. Sin embargo, si estamos relajados o haciendo algo que nos gusta mucho, el tiempo "vuela". La diferencia la da la sensación, no el tiempo. El tiempo no lo podemos controlar (así que tranquilos); en cambio, las sensaciones sí.

jueves, 20 de noviembre de 2008

Vuelve a casa por Navidad

Se notaba en el ambiente. Algunos esperaban a Papa Noel, otros a los Reyes Magos y otros al Tió. Al final quien ha llegado antes ha sido el bueno de Bruce. Sí, otra vez, este tipo de 59 años nos vuelve a sorprender. El 27 de enero de 2009 Bruce publicará su 24 disco llamado "Workin' on a dream". Bruce ha sido siempre fantástico; en el 72 lo comparaban a Dylan aunque a él no le gustara y en el 75 John Landau lo dijo bien claro después de estar en un concierto suyo:" Hoy he visto el pasado, el presente y el futuro del rock, y su nombre es Bruce Springsteen".
De mi buen amigo Bruce os pondría muchas canciones, pero hoy elijo "I wanna be with you" (quiero estar contigo). La canción tenía que estar en su disco "Darkness on the edge of town", pero por algún motivo finalmente no la incluyó.
Es una canción de amor, pero es una canción de amor diferente. Tiene tanta fuerza y aporta tanta vitalidad que sólo al empezar con su clásico "one , two, three, four..." uno empieza ya a temblar. Siempre que la escucho, no sé por qué, siempre pienso en Douglas Springsteen. Recuerdo que en un concierto Bruce explicó que cuando tenía 15 años (imaginaos a un Bruce con pelo largo, rebelde, etc.) había dos cosas en su casa que su padre odiaba: una era él y la otra era su guitarra. La relación de Bruce y su padre no fue nunca buena en esa época. Bruce tenía que ser abogado y el rock no le ayudaba en nada en sus estudios. Bruce tenía una guitarra Fender Telecaster (como la actual) y una Gibson Les Paul. Su padre no las sabía diferenciar y las llamaba simplemente: las malditas guitarra. Siempre se refería así: "¡baja ya la maldita guitarra!" o "¡deja de aporrear la maldita guitarra!". Al cabo de unos años y al ver que Bruce sacaba su primer disco, su padre dejo de decir lo de "maldita guitarra" y pidió disculpas a su hijo. Se había equivocado. Gracias a Dios, Douglas recuperó también el amor de su hijo.

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Charlie

lunes, 17 de noviembre de 2008

Mejor preguntar

Hay aspectos importantes de nuestra vida que nos vienen marcados y no podemos hacer nada, por ejemplo: el nombre que tenemos, la elección de los progenitores, el lugar de procedencia, etc. De todas formas, lo habitual es tomar nuestras propias decisiones y hoy quiero hablar de éstas.
Hay algunas decisiones personales en nuestra vida que afectan más a los demás que a nosotros mismos. A modo de ejemplo: la montura de las gafas, el estampado de la corbata, el color del coche, el diseño de los pendientes de la oreja... Excepto el dueño, todos gozarán o no de nuestra elección. En algunos casos, mejor preguntar.

miércoles, 5 de noviembre de 2008

Supervivencia

Sobrevivir, aguantar, contenerse, soportar… en definitiva, sufrir tres días sin nada. Esa fue la experiencia de mi amigo. Se fue, tal cual, un viernes y volvió el domingo. Lo dejó todo: móvil, ordenador, televisor, play, mp3, radio, etc. Lo curioso no fue lo que vivió esos tres días, sino lo que vi después de padecer ese “shock”. Estaba más tranquilo y relajado; receptivo en las conversaciones; centrado en su trabajo... Eso sí, se le veía más delgado.

domingo, 19 de octubre de 2008

El peso de la herencia

Sí, es verdad. Lo reconozco. La primera vez que me comentaron que Jakob Dylan, hijo del grandioso Bob, había formado un grupo de rock con cuatro amiguetes pensé: "ya está, ya tenemos aquí al hijo de papá de turno". Evidentemente me negué a comprar el CD (se llamaban Wallflowers) . Yo no iba a caer en el negocio y se veía muy claro que este chico quería triunfar gracias a la herencia de su padre. Pasaron unos meses y Jordi, el amigo que siempre me aconsejaba en nuevos descubrimientos musicales, me comentó que el CD estaba realmente bien. Yo callé. Días más tarde, Rafael, el hermano de Jordi y la persona más seguidora de Bruce Springsteen que hay en España me dijo: "¿Sabías que los Wallflowers de Jakob Dylan versionan Thunder Road de Bruce en sus conciertos?". Me quedé con la boca abierta. Corrí a casa y busqué por internet el disco "Bringing down the horse" (1996) y escuché el single que aquí os dejo: "One Headlight". No tiene desperdicio. Y es que, era verdad, los genes son los genes.



Charlie

martes, 14 de octubre de 2008

Una historia del Bronx

Una historia del Bronx es una de esas películas que te atrapan por su combinación de conflictos y sus polos opuestos. Por su dureza y por su ternura. Por la determinación de un padre para con su hijo en un ambiente más que hostil. Recuerdo perfectamente la primera vez que la vi. Me pareció una de esas películas que vuelven a ti, que se convierte en un referente. Desde entonces, no pasa mucho tiempo sin que alguna de sus secuencias aparezca en mi mente; la relación de un padre con su hijo; el conflicto de un adolescente que se encontraba en el lugar equivocado en el momento equivocado. El respeto que, a veces, se confunde con el miedo; la fortaleza de un padre que antepone sus valores al orden establecido. En el barrio neoyorquino donde la mafia y los gangsters imponen su ley, surge un anti-héroe dispuesto a hacer cualquier cosa por sus principios. La película está dirigida y protagonizada por Robert de Niro, y pese a no ser un gran éxito de taquilla, la crítica le fue muy favorable tanto por su guión como por su puesta en escena. Merece la pena.


Joe

viernes, 10 de octubre de 2008

Una medianoche especial

Todavía recuerdo perfectamente cuando escuché por primera vez MIDNIGHT SPECIAL de los CREEDENCE CLEARWATER REVIVAL. Era una noche de caluroso verano de hará ya unos 15 años o incluso más. Cada noche, alrededor de la medianoche, echaban por la tele un capítulo de una de mis series americanas preferidas: "The Twilight Zone" ("La dimensió desconeguda", en catalán) y fue allí cuando escuché esta canción. Debo reconocer que me impactó más la situación que no la misma canción, pero es que siempre que la escucho me acuerdo de aquel capítulo... bueno, mejor dicho, del final del capítulo. Dos amigos, después de mucho tiempo sin verse, se encuentran en la ciudad y quedan aquella misma noche para tomar unas copas. La noche les va genial; al llegar la medianoche deciden volver a casa. De vuelta en el coche , y a lo largo de una larguísima carretera mal iluminada, los dos amigos van hablando, y la canción de los hermanos Fogerty va sonando por la radio. La conversación se va transformando en una discusión que sube y sube de tono y al final, para mi horror, uno de los amigos se cubre el rostro y al arrancarse la piel aparece con el rostro de un zombie viviente en plan "thriller" de Michael Jackson. El susto que se pega el conductor es brutal como comprenderéis. La cámara capta como el coche se estrella fuera de la carretera, el conductor atacado por su amigo zombie y la canción sonando en la radio... vaya medianoche más especial, ¿verdad? Y es que "The Twilight Zone" era igual o más sorprendente y buena que las canciones de los Creedence.

http://www.adrive.com/public/a6eb89a005b70a619c9a84df4fa85f60b8d141c50166bc39190d2307039f6c08.html

Charlie

martes, 7 de octubre de 2008

Gracias por el fútbol

¿Qué sería este mundo sin el fútbol? Siempre hay fútbol. A todas horas hay fútbol. Fútbol, fútbol, fútbol... Pues gracias al fútbol, uno puede hacer infinidad de cosas, por ejemplo: si vas a un restaurante no hace falta que reserves mesa, puedes ir al cine sin aglomeraciones, un paseo tranquilo por tu ciudad sin el típico tránsito de coches (si es en una final, fundamental que sea antes de que acabe el partido), leer una buena novela en la cama, en el teatro serías muy bien recibido, escuchar un buen concierto musical... y así muchas cosas más. Tienes una gran variedad de actividades. Incluso, si te lo propones, podrías ver un poco de fútbol.